Ana Porras Blog

Mil y una razones para SER

MINDFULNESS Y LA CONQUISTA DE LA CONCIENCIA

7 comentarios

mindfulness y conquista conciencia 1

COMO SI DE LA CONQUISTA DEL ESPACIO SE TRATARA, ASÍ ES COMO EMPEZAMOS A VISLUMBRAR EL RETO DE LA CONSCIENCIA

Todos hemos sentido alguna vez en nuestras vidas, que los acontecimientos externos sucedían y nos sacudían a un ritmo tan vertiginoso que no hemos sido capaces de digerir, reflexionar y aposentar esas experiencias. Esta estela vivencial puede ir creando en nuestra vida la sensación de habitar en un rincón muy pequeño, no ya de nuestro cuerpo, sino de nuestra mente.

Nuestro mundo, tal y como lo conocemos, está en crisis. Estamos atrapados en la incertidumbre salpicada de cuando en vez, por momentos efímeros de falsa seguridad. El estrés, la depresión y la ansiedad amenazan con convertirse en las pandemias de la especie humana para este siglo.

La actitud con la que nos enfrentamos al mundo y a nosotros tiene un efecto muy profundo en el devenir de los acontecimientos. Los resultados dependerán del uso que hagamos, en ESTE MISMO MOMENTO, de nuestra capacidad para tomar consciencia, y aliviar nuestra ansiedad, insatisfacción y malestar. Lamentablemente, la excusa más frecuente es “no tengo tiempo para estar conmigo”, como si habláramos de un lujo que no nos podemos permitir. Una creencia que acaba por pasarnos factura.

Somos responsables de encontrar los procesos y las herramientas que nos faciliten tomar el control de nuestras vidas porque nadie puede experimentar en cabeza ajena. La palabra clave es CONCIENCIA. Muchos creemos ESTAR en el mundo, cuando en realidad, SOMOS parte del mundo.

Antes de adentrarnos en el universo de la Conciencia, os voy a pedir 3 minutos para escuchar lo que supuso para el actor Jim Carrey conocer a Eckhart Tolle, reconocido escritor y maestro espiritual. Entre otras cosas, ha tenido la oportunidad de experimentar que LA CONCIENCIA LO CAMBIA TODO.

                                       

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE CONQUISTAR LA CONCIENCIA?

Cuando le preguntamos a una persona si cree que se conoce, es muy frecuente escuchar una respuesta afirmativa, seguida de toda una serie de argumentos a favor del autoconocimiento. Creemos que nos conocemos casi como un hecho constatado y universal… ¿Cómo no me voy a conocer, si habito en mí 24 horas al día?

iceberg1Nada más lejos de la realidad: somos un 10% de consciencia y subconsciencia, y un 90% de inconsciencia. Y es que nuestro cerebro es capaz de absorber y elaborar mucha más información de lo que pensamos o somos conscientes. Si la mente consciente es la que conoce, y la mente inconsciente, la que no conocemos, en términos matemáticos, no podríamos decir que “nos conocemos”.

 QUE HAYA YO DONDE ANTES HUBO ELLO. S. FREUD

Fundamentalmente, es la mente inconsciente la que controla nuestros pensamientos, emociones y actos. Llegados a este punto, ¿qué puede hacer una mente para conocerse a sí misma, si casi el 95% de nuestra mente está sumida en la oscuridad o en la penumbra? Esta es la importancia de  dirigir los focos de la luz hacia los patrones inconscientes y subconscientes que influyen en nuestra vida, que determinan nuestras decisiones, nuestra conducta e incluso, los resultados personales, sociales y económicos que obtenemos.

La percepción sobre nuestras vidas es el resultado de muchas fuerzas que conforman nuestra experiencia, provocando que nos sintamos bien o mal. Muchas de estas fuerzas están fuera de nuestro control. Nacemos en cierta manera determinados, puesto que no elegimos ciertos acontecimientos vitales como cuándo nacer, o quiénes serán nuestros padres; si tendremos los ojos verdes o marrones o  si seremos altos o bajos. No es mucho lo que podemos hacer acerca de nuestra apariencia física o constitución.

Pero existen otras muchas características y destrezas sobre las que sí tenemos el poder de la influencia. Éstas se encuentran dentro de nuestra mente. ¿Cuál de las mentes? En nuestra mente inconsciente. El poder de influir en nuestra realidad reside en la mente que desconocemos. Como un iceberg, el inconsciente alcanza todo lo que está sumergido y condiciona nuestras vidas sin ser conscientes de ello.

La conquista de la conciencia es el reto. La Conciencia entendida como los griegos la definieron: “conocimiento compartido con uno mismo”. Tomar conciencia es aumentar nuestro grado de autoconocimiento y significa arrojar luz sobre facetas de nuestra personalidad que responden a patrones inconscientes de actuación.                     

LA PRÁCTICA DE LA ATENCIÓN PLENA O MINDFULNESS

¿Cuántas veces te descubres despistado al día? ¿Desconectado de lo que estás haciendo y en una especie de ritual en trance, donde tu actividad está guiada por un piloto automático, mientras que tu mente divaga de un pensamiento a otro? Nos pasa conduciendo, yendo en transporte público, esperando el ascensor o nuestro turno en la carnicería del supermercado. Comer sin saborear la comida,  no escuchar los sonidos del amanecer o no tener tiempo en el día para estar con nosotros son síntomas claros de desconexión.

Es probable que algunos de estos momentos te resulten demasiado banales como para prestarles atención,… imagina entonces, la dignidad que les otorgamos para ser recordados. Pero son precisamente esos momentos continuos de no estar presentes los que hacen imposible la práctica de la atención plena, de vivir “aquí y ahora”.

mindfulness 3Todavía recuerdo la primera vez que tomé conciencia de nuestra tremenda capacidad para distraernos y permanecer alejados del momento presente: “Viajaba por México y me apunté a una excursión para conocer las ruinas Mayas. Todo un patrimonio cultural por el cual siento admiración desde muy joven, pero una locura de organización para visitarlas en un día. Formaba parte de un grupo de viaje para conocer Chichen Itza, Tikal y Tulum. Al bajarnos del autobús, todos íbamos cargados con nuestras cámaras de fotos dispuestos a sacar no 1, sino 100 fotografías de cada ruina o piedra que pudiera captar el objetivo. En la primera parada, y dada mi gran afición por la fotografía, yo también me dejé llevar por el ansia de captar esas millones de instantáneas de aquellos espacios maravillosos y que transmitían una energía tan especial. Pero en el autobús, cuando intercambiábamos cámaras para los visionados de las fotos que habíamos hecho, me di cuenta que, por sacar esas fotografías, me había perdido la experiencia de vivir esas ruinas mágicas en el momento en el que correspondía, y en cambio, las estaba  “saboreando” en el autobús. Cuando bajé de ese autobús, todos mis recursos de atención se habían centrado en hacer funcionar el disparador de la cámara, y sin embargo, mis retinas estaban vacías y mi corazón llorando. Ni siquiera me había sentado a respirar aquel aire caliente y revitalizante, ni me había dejado invadir por aquella luz, ni oler el mar que estaba tan cerca, y sobre todo, no me había permitido sentir la civilización que tanta admiración me producía. Todos y cada uno de nosotros nos estábamos conformando con revivir el momento a través de unas fotos y nos habíamos olvidado de vivirlo.

Darme cuenta en aquel momento, me permitió, en la siguiente parada, deleitarme con todas las sensaciones que me ofrecía el paraje. Mi cámara volvió medio vacía, pero me llevé la experiencia en mi corazón, en un lugar al que puedo volver cuando quiera, porque se ha quedado inmutable.

TODO EN LO QUE PONEMOS ATENCIÓN EXISTE;  CUANDO SE LA QUITAMOS, DESAPARECE.

Las técnicas de mindfulness o atención plena proceden de la tradición oriental, más concretamente de las enseñanzas del Buda. Recientemente, Occidente se encuentra desencantado por las limitaciones que impone nuestra cultura al desarrollo personal; y al mismo tiempo, mira a Oriente tratando de comprender la sabiduría que encierran sus enseñanzas espirituales.

La práctica de la atención nos enseña a escuchar a nuestro cuerpo a través de todas las ventanas sensoriales, y a atender al flujo de nuestro pensamiento y sentimientos, iniciando así, el proceso de conexión con nuestro propio paisaje interno. John Kabat-Zinn

La atención se convierte en la energía que crea las cosas; la intención, en la fuerza transformadora. Estos son los dos aspectos de la conciencia.

¿Cuáles son los fundamentos para practicar Mindfulness?ojo

Hanson dice “atraer cosas buenas a tu cerebro es la llave al bienestar y la efectividad, la curación psicológica, la creatividad y la práctica espiritual”.

  • Permanece atento a una dimensión de quietud
  • Permítete el momento presente
  • No te sabotees a ti mism@
  • Mira de vez en cuando las cosas como si las vieras por primera vez
  • Admite todos y cada uno de tus pensamientos y emociones sean cuales sean, sin juzgarlos
  • Acepta la experiencia tal cual viene y tal cual es
  • Deja ir, fluye. No trates de explicártelo todo con la limitación del diálogo con palabras

SOMOS CREADORES DE NUESTRA PROPIA REALIDAD Y LA SUMA DE TODOS, ES EL REFLEJO DE NUESTRO MUNDO

Nuestra relación con la experiencia y los múltiples paisajes internos y  externos por los que discurre debe comenzar por nosotros mismos. Si quisiéramos, por ejemplo, vivir en un mundo más pacífico, deberíamos empezar preguntándonos si nosotros podemos estar un poco más serenos. Si queremos que el mundo sea más amable y compasivo, no deberíamos imponernos un ideal imposible, sino aprender a ser amables y compasivos con nosotros mismos. Sólo así, el mundo empezará a asumir un aspecto completamente diferente.

La meditación nos conecta con nosotros mismos, nos revela y nos permite relacionarnos mejor con nosotros, los demás y con el entorno. Esta experiencia va transformando la mente hacia una “mente clara”, mejor capacitada para afrontar las emociones, las experiencias que nos suceden y cómo las interpretamos. Nuestra mente es mucho más poderosa y flexible de lo que pensamos, y podemos trabajarla para transformar nuestra vida.

BE MINDFUL, BE NOW

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Autor: AnaPorras

Psicóloga de vocación y entusiasta convencida de las capacidades del ser humano para la transformación y el desarrollo. Especialista en RR.HH, Desarrollo del Talento, Liderazgo y Team Building desde una perspectiva Experiencial. Trabajar sobre la Experiencia es apasionante, revela a las personas, sus fortalezas y debilidades, y permite gestionar las emociones en beneficio de la satisfacción personal. Emprendedora casi, desde que tengo uso de razón…, y es que nunca he podido resistirme a la dulce embriaguez que te produce arrancar nuevos proyectos. Eso sí, practicante disciplinada de Meditación y de Pensamiento Positivo. Gracias a esta práctica, he podido conocerme y entender mejor el mundo que me rodea. Con un gran sentido del humor: para mí no hay nada como empezar el día contenta por lo que te queda por vivir, y satisfecha con lo que eres. He tenido la gran suerte (o quizá no paré de encaminarme hacia ello) de poder dedicarme siempre a lo que me apasiona, y cuando el alma está en los proyectos y disfrutas con lo que haces, los resultados son espectaculares.

7 pensamientos en “MINDFULNESS Y LA CONQUISTA DE LA CONCIENCIA

  1. Me ha gustado e indudablemente me deja pensando y sintiendo que me identifico con todo lo leído. Quisiera meterme dentro de mi paisaje interno para hallar la paz que tanto ansío. Me parece inquietante, por lo menos para mi que tan pobre paisaje tengo.
    Ingrid

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    • Gracias, Ingrid por tus comentarios. Te animo a que hagas una incursión en tu paisaje interno, a lo mejor descubres que no es tan pobre como piensas. No comiences el camino del autoconocimiento juzgándote y sobre todo, no permitas que esos pensamientos limitantes definan lo que eres. Eres más que lo que “piensas”. Saludos, Ingrid. Eres bienvenida siempre aquí.

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  2. Me tranquiliza tanto darme cuenta de que cada vez hay más personas que tienen “otra” mirada del mundo y de la vida!!!!
    Es tan importante lo que dices, especialmente en un mundo en el que nos vienen ya preparando desde hace tiempo para el exterminio de la conciencia. Es así, jamás nos han dejado explorar nuestra conciencia a lo largo de la historia de la Humanidad. Al principio era fácil pero a medida que el mundo se ha ido haciendo cada vez más y más complejo y a medida que se han ido despertando conciencias nuestro sistema se ha tenido que buscar las argucias para taponar cualquier iniciativa. Una vez superada la era de las ideologías los mecanismos de anulación de la conciencia se han hecho más sofisticados, un concepto artificial de lo colectivo, la creación de símbolos bajo los cuales se puedan amparar las personas para perder su verdadera identidad (espectáculos de colectividad, la Roja, la marca España, lo europeo, la globalización y millones de ejemplos más), la trivialización de la existencia, el ojo que todo lo ve, el gran hermano, el triunfo fácil, “tú también puedes ser famoso si te lo propones”, las metas, los objetivos, el consumo voraz…
    Pues bien, la toma de conciencia es algo imparable porque es la única puerta de salida que podemos utilizar en un mundo tan cruel y destructivo. Y cada vez somos más (permitidme que me incluya). Al principio los tachaban de locos, de gurús, incluso eran objeto de una caricaturización cruel. Ahora las cosas están cambiando, hemos entrado en la era de la empatía, del autoconocimiento, de perder el miedo a enfrentarnos a nosotros mismos, de tomar conciencia, como dice Ana, de que no estamos en el mundo sino de que somos parte de él.
    Te cuento mi experiencia este verano en Africa, en Namibia, llegamos a un camping y tras un largo y duro día de camión todos se dedicaron a bajar sus maletas, a acomodar sus tiendas, al aseo personal… yo me quedé en las instalaciones del camping contemplando una de las puestas de sol más bellas que he visto en mi vida, colores cambiantes a cada instante, ruidos procedentes de la naturaleza, quietud, reflexión… Como bien dices fluí, me transporté no sé a dónde pero tampoco me importaba, tal vez al seno materno, tal vez visualicé mi cerebro reptiliano, percibí lo primigenio, el origen de la vida… y lo más importante, de pronto me ví a mí mismo y no sentí miedo y entendí muchas cosas, buenas y malas, pero las entendí y me sentí en paz.
    No hace falta irse a Africa para tener esta experiencia. Se consigue paseando por la calle, mirando a la gente, a los árboles, a los coches, al cielo, como si efectivamente fuera la primera vez que lo ves.
    Sin ánimo de ser soberbio los que hemos tenido vidas “intensas”, los que nos hemos caído muchas veces y nos hemos vuelto a levantar, los que hemos buscado y rebuscado algo que ni siquiera sabíamos qué era, podemos estar tranquilos, podemos mirar nuestro interior porque es rico. No hay que tener miedo. La satisfacción de descubrirlo siempre será mayor que la inquietud de intuirlo y no ir hacia ello.
    Gracias Ana.

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    • Magnífico desarrollo, Pedro!. Gracias por tus aportaciones, que son más que valiosas.
      Me ha gustado mucho algo que has escrito sobre que “… la toma de conciencia es imparable…”. Efectivamente, como dicen las matemáticas gaussianas, “todo tiende significativamente a colocarse en su sitio”. El universo, aunque le lleve su tiempo, siempre equilibra las fuerzas que lo descompensan. En los lugares donde se vive el horror es precisammente, donde encontramos también, los mejores valores humanos como el altruismo, la solidaridad, la compasión,… Son lo valores que definen nuestra humanidad…, y todas esas personas se encuentran YA! en el “proceso imparable de toma de conciencia”.
      Otro punto muy interesante que has abordado es el MIEDO. El miedo es una emoción que está en nuestros genes, en nuestra especie, al igual que en todas las demás especies. Es una emoción necesaria para la supervivencia y conecta directamente con nuestro cerebro más primigenio, el reptiliano, que pone en marcha las acciones necesarias para librar con rapidez los peligros. Pero, ¿cuántos de esos miedos que sentimos no provienen del entorno y no son riesgos reales para nuestras vidas?. Con la evolución de la especie, hemos aumentado, sin duda, el repertorio de acontecimientos que nos producen miedo. Creamos en nuestra mente fantasmas que nos limitan, sobre todo, tenemos miedo a que nuestro YO se escape de control. Es el “miedo al miedo”. Cuando dices: “…de pronto, me ví a mí mismo y no sentí miedo y entendí muchas cosas, buenas y malas, pero las entendí y me sentí en paz.”. Ese momento, Pedro, guárdalo en el corazón porque tuviste la oprtunidad de SER, con la libertad de verte a tí mismo y no juzgarte, aceptando todo lo que hay en tí.
      Y por último, enhorabuena por haber tenido una vida intensa, enhorabuena por haber tenido la oportunidad de haberte caido mil veces y seguir levantándote, enhorabuena por haber tenido todas esas experiencias que al final, han hecho a la persona que eres HOY.
      Gracias por compartir con nosotros tus experiencias. Vuelve siempre que quieras. Saludos, Pedro!

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  3. Magnífico artículo Ana. Es gratificante descubrir que hay personas que ponen palabras y guía al camino al que diariamente muchos nos enfrentamos, además de enriquecerlo con aspectos que a menudo pasamos por alto de manera inconsciente.
    No sé finalmente hasta donde llegaré, pero tu reflexión ayuda a disfrutar aún más el camino, que para mí es lo importante.
    Gracias Ana

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    • Muchas gracias, Jesús. Para mi es una alegría “oirte” escribir la palabra “disfrute”. Disfrutar la vida es algo que se logra actuando con conciencia, y ni una cosa ni la otra son fáciles. Nuestra educación tiene serias limitaciones con respecto al verbo “disfrutar”, y si hay exceso en el disfrute nos han enseñado a responder con el sentimiento de culpabilidad. Hasta donde me alcanza la experiencia generacional (abuelos, padres, la nuestra y la de nuestros hijos), la culpa habita en muchos comportamientos que se transmiten entre estas generaciones. Librarse de este sentimiento es un aprendizaje individual que nos toca “desaprender”, y tomar conciencia nos ayuda a ESTAR de otra forma en el mundo. Sigue haciendo lo que encuentres más adecuado en cada momento y decide, como has hecho, disfrutarlo. Ha sido un placer que compartieras con nosotros, Jesús. Saludos!

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  4. Gracias Ana por retar a nuestras conciencias y mostrarnos un camino que puede recorrerse y transformarnos. Vivimos ausentes de nosotros mismos, demasiado ocupados con responder a todas las distracciones que saturan nuestras mentes y nos apartan de lo esencial, la conciencia. ¿Conciencia de qué? De que somos mortales y que cuando el tiempo se acabe nos iremos sin habernos dado cuenta de que el tiempo pasó deprisa y no fuimos conscientes de nosotros mismos, de que quizás, no tendimos nuestra mano a un amigo que lo necesitaba, que nos perdimos el regalo de conocernos y de haber vivido conscientemente. No tenemos alternativa, si queremos ser felices y dejar un mundo mejor que el que hemos encontrado entonces hemos de vivir despiertos.

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